Si un competidor es claramente superior a otro, los corredores de apuestas conceden frecuentemente a los no favoritos una “ventaja” que se suma al resultado real. Ejemplo: Bayern de Múnich – Duisburgo. Handicap 0:2 (se suman al Duisburg 2 goles); Bayern gana 1:0; con el Handicap el resultado de la apuesta es sin embargo de 1:2. Quien ha apostado por la apuesta hándicap del Duisburg ha ganado.

o:

Usted realiza una apuesta Handicap 0:3 en el partido Alemania con Irlanda del Norte. El resultado es de 2:0. Según su apuesta Handicap, se calcula como sigue:

0-3 + 2-0 = 2-3

Su “resultado” es decir, el resultado que cuenta en este caso para su apuesta es de 2:3. Si usted ha apostado por Irlanda del Norte en esta apuesta Handicap, ha ganado.